lunes, 5 de enero de 2026

El NUEVO FENIX EN LA FROTERA IMPERIAL

El mundo actual se encuentra profundamente impactado por las más recientes acciones imperialistas emprendidas por los Estados Unidos en países como Irak, Irán y, más recientemente, Venezuela. Estas intervenciones no pueden analizarse como hechos aislados, sino como la continuación de una política histórica de dominación y control geopolítico que ha marcado la relación de Estados Unidos con América Latina, el Caribe y otras regiones estratégicas del planeta. Las palabras y acciones del presidente Theodore Roosevelt a inicios del siglo XX cobran hoy una alarmante vigencia. Roosevelt justificó la expansión del poder estadounidense en el Caribe y América Latina bajo el argumento del “peligro de las potencias europeas”, presentándolas como una amenaza a la estabilidad regional y a los intereses de Estados Unidos. De esta visión surgió el Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, el cual estableció el supuesto derecho de Estados Unidos a intervenir militarmente en los países latinoamericanos como un “policía internacional”, con el pretexto de corregir lo que denominaba “malas conductas crónicas” y evitar la injerencia europea. De este modo, se consolidó una clara esfera de influencia estadounidense, acompañada de la política del “gran garrote”, donde la fuerza militar se convirtió en el principal instrumento de control. Sin embargo, lejos de proteger la estabilidad regional o promover el desarrollo democrático, estas intervenciones han demostrado responder principalmente a intereses económicos, comerciales y estratégicos, especialmente relacionados con el control de recursos naturales, rutas comerciales y mercados. Estados Unidos ha mostrado, en múltiples ocasiones, que su prioridad no es la paz ni el bienestar de los pueblos, sino la promoción de negocios y contratos favorables a grandes corporaciones. En este contexto resulta fundamental recordar la advertencia del presidente Dwight D. Eisenhower en su discurso de despedida de 1961, cuando alertó al pueblo estadounidense sobre el surgimiento de un nuevo “fénix del imperialismo”: el complejo militar-industrial. Eisenhower denunció la peligrosa alianza entre las fuerzas armadas y la industria armamentística privada, advirtiendo que este poder podría adquirir una influencia desmedida sobre las decisiones políticas y poner en riesgo la democracia misma. Su preocupación se centraba en el crecimiento de un aparato militar fuera de control, impulsado por intereses económicos y no por principios éticos o morales. Hoy asistimos a una nueva etapa de ese fenómeno. Este poderoso “monstruo” del imperialismo moderno se muestra cada vez más desprovisto de valores éticos, aferrado exclusivamente a sus intereses económicos y dispuesto a ignorar acuerdos internacionales, tratados y organismos multilaterales. Su principal objetivo es mantener y expandir su hegemonía, alimentando una economía de guerra que garantiza contratos millonarios, acumulación de capital y la continuidad de una estructura de poder al servicio del dominio político y económico, incluso a costa de la vida y el sufrimiento de otros pueblos. Las guerras contemporáneas ya no se libran únicamente por razones ideológicas, sino fundamentalmente por el control de recursos estratégicos y capitales. La guerra se convierte así en un mecanismo para sostener la producción industrial armamentista y mantener en movimiento una economía que depende del conflicto permanente. En este marco, resulta necesario analizar críticamente las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien calificó a Venezuela como un “narco-Estado” y un “Estado fallido”, extendiendo acusaciones similares hacia Cuba. Este discurso, cargado de estigmatización política, busca justificar sanciones, bloqueos y posibles intervenciones, sin atender de manera real y responsable los verdaderos problemas de seguridad de la región del Caribe. Llama poderosamente la atención que, al hablar de Estados fallidos, Trump no priorice la grave situación de Haití, un país sumido en una profunda crisis humanitaria, institucional y social, que ni siquiera recibe el trato coherente que correspondería bajo esa misma lógica. Esta omisión evidencia la selectividad política del discurso imperial, donde no se actúa en función de la estabilidad regional ni del bienestar de los pueblos, sino de los intereses estratégicos de Estados Unidos. En conclusión, el imperialismo estadounidense del siglo XXI mantiene las mismas bases que en el pasado: dominación, intervención y control, aunque ahora revestido de nuevos discursos sobre seguridad, narcotráfico o defensa de la democracia. Comprender este proceso es esencial para analizar las tensiones actuales del Caribe y América Latina, regiones que continúan siendo, como señaló Juan Bosch, una auténtica frontera imperial.

martes, 1 de julio de 2025

UN AÑO MENOS

Al, finalizar este año escolar 2024-2025 pude observar en las redes sociales y en algunos dialogo con algunos colegas docentes una frase en tendencia ¨ UN ANO MENOS¨ Sin duda algunas la labor docente en los últimos 12 anos poco a poco se convertido en un trabajo agotador, deprimente que puede convertir cada jornada laboral en una lucha constante por la motivación. Al llegar cada día a los centros educativos los docentes viven una desmotivación donde las tardes se alargan y cada minuto se vuelve pesado: desde las primeras luces del día hasta el agotado regreso a casa, solo hay un recorrido lleno de tareas monótonas, metas imposibles y la sensación constante de que Con cada año que pasa, algunos docentes sienten que se acercan más a la libertad que les promete la jubilación. La pasión por educar persiste, pero se ve sofocada por un sistema lleno de trabas burocráticas, salarios congelados La evaluación que contempla la ley en su tiempo establecido, se ha violentado innumerables veces como si el MINERD quisiera poner apruebas el poder de lucha del sector magisterial, para luego levantar la bandera, que los docentes no le gusta trabajar. Sin incentivos económicos, el ánimo decae inevitablemente. Esa misma voluntad que una vez te impulsó radiante a comenzar un nuevo proyecto, hoy se ha convertido en una exigencia mecánica: cumplir horarios, elaborar cientos de actividades de aula que casi siempre los docentes tenemos que cotear con nuestro propio recurso. Las directrices del MINERD es vertical en presionar resultado y calidad. Pero horizontal en que exista recompensas real al final año escolar. El simple hecho de imaginar un aumento, un reconocimiento o una bonificación parece ahora una fantasía. La depresión laboral se instala lentamente: lo que comenzó como un reto profesional, ahora se manifiesta con pesimismo creciente. El cuerpo responde con cansancio crónico, las emociones se embotan y hasta los fines de semana pierden chispa. Parte de uno mismo queda atrapado en la rutina, devorada por la sensación de estar atrapado en una espiral donde se entrega más que lo que se recibe, y donde los sueños resultan cada vez más distantes imposible. Intentar mejorar la calidad de vida personal comprar una casa, un vehículo es dejar hasta de disfrutar hasta un almuerzo con calidad, Este tipo de entorno también mina la autoestima. Tener la convicción de que tu aportación vale lo mismo que el primer día, a pesar de haber ganado experiencia y haber enfrentado desafíos presiones y responsabilidades crecientes, crea un profundo sentimiento de injusticia. Uno de los factores que suele influir en la designación de personas poco preparadas en puestos clave es el clientelismo político o el favoritismo personal. En vez de priorizar el mérito, la trayectoria y la capacidad, se opta por recompensar lealtades, lo cual debilita el principio de profesionalización. Esto genera un ambiente donde la mediocridad se normaliza, desincentivando el esfuerzo y desmotivando a quienes sí poseen las competencias y el compromiso necesarios para liderar con responsabilidad. Pocas cosas resultan más tristes para un docente que ver cómo el esfuerzo diario por enseñar se ve opacado por la indiferencia del sistema. Es desalentador levantarse cada día con la vocación de formar, solo para llegar a un aula sin materiales, con pupitres rotos, techos que gotean y un salario que no alcanza para cubrir las necesidades básicas. La docencia, que debería ser una de las profesiones más valoradas, muchas veces se convierte en una lucha constante contra la precariedad, la burocracia y el olvido institucional. ¿Por qué? un año menos. En lugar de celebrar con entusiasmo un año más en el sistema educativo, muchos maestros solo pueden suspirar con resignación: “uno menos”. Lo que debería ser una ocasión de orgullo y alegría, un año más formando, guiando, dejando huellas, se ha transformado para muchos en un simple conteo hacia el final. El trabajo docente en los últimos 12 años es un empleo que exige sin dar, que erosiona sin ofrecer, y que atrapa sin consuelo material, ni emocional, se convierte en un lastre para la autoestima, la salud mental y la vitalidad diaria. Cada semana se siente como un trote sin fin hacia ningún lugar, esfuerzo sin gratificación y tiempo consumido sin destino claro. Pedro José Olivero Figuereo

lunes, 28 de abril de 2025

RD debatió relación pollos y gays

 La alarma provocada en Bolivia por las declaraciones del presidente de esa nación, Evo Morales, en torno a que el consumo de pollos de granja podría inducir a la homosexualidad y la calvicie, fue tema de debates en República Dominicana hace 34 años, cuando el diputado reformista por Santiago, Andrés Mendoza Pepín, hizo una advertencia similar.

El 13 de septiembre de 1976 el diputado Mendoza Pepín dijo en el hemiciclo que el uso de hormonas femeninas en la alimentación de los pollos estaba provocando un aumento de la homosexualidad entre los hombres.

Esta declaración provocó un revuelo de tal magnitud que el consumo de pollo se cayó de manera estrepitosa, amenazando con la quiebra de la industria avícola.

El debate sobre el tema llegó a niveles que motivó que el entonces líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), profesor Juan Bosch, dirigiera un discurso a la nación para referirse al tema.

“La historia nos enseña que hace tres mil años la homosexualidad cundía en Grecia, y en esa época no se criaban pollos ni se engordaban…” dijo Bosch.

Advirtió no creer en esa mentira. “Cómanse su pollo y su huevo con toda confianza mientras no se los pongan por las nubes, porque si se los encarecen les harán daño de verdad; el daño que se les hace siempre a los pobres, que es explotarlos sin misericordia. Cómanse su pollo y su huevo sin miedo”, dijo Bosch al país a través de una cadena de radio.

A pesar de la polémica desatada, el legislador reformista insistió y un mes después sometió un proyecto de ley a la Cámara de Diputados para prohibir el uso de hormonas femeninas en las granjas de pollos.

La polémica y la poca demanda de carne de pollo redujo la producción de las granjas de 7 millones de libras mensuales a sólo un 1 millón 400 mil libras.

Cuando Mendoza Pepín presentó el proyecto, el también diputado reformista Juan Esteban Olivero Féliz lo rechazó y argumentó: “este proyecto debe morir inmediatamente por estar causando graves problemas económicos”.

Los funcionarios  agropecuarios usaron los medios de comunicación para evitar la quiebra del sector avícola. También algunos periódicos editorializaron a favor del consumo de carne de pollo.

La polémica terminó el 20 de octubre de 1976 cuando la Cámara de Diputados rechazó por abrumadora mayoría el proyecto de Mendoza Pepín, y para las navidades de ese año el consumo se había incrementado en un 60%.

En la actualidad  el país produce 135 millones al año de unidades de pollo, mientras el consumo por persona es de 88 libras.

domingo, 19 de marzo de 2023

No es fácil pensar la realidad que vivimos los docentes.

 

No es fácil pensar en la realidad donde nos desenvolvemos y vivimos los docentes de manera cotidiana, que es, el sistema educativo dominicano. Creo que es prudente y oportuno dar un vistazo, Pues es necesario repensar las acciones que se desarrollan desde el  MINERD en un tiempo y espacio determinado, donde las actividades  que se implementa son de manera continua y prolongada e infinita, dejando  los maestros  asombrados, atónitos y bocas abiertas al observar y vivir como queda de lado la verdadera realidad del sistema educativo dominicano, todos esto pasa ante la mirada indiferente , el cual viene a convertirse en algo más complejo, cuando volvemos la mirada hacia la realidad  que viven los docentes  en los centros educativo se vuelve escurridiza y oscura,

Para avanzar y superar hay que aferrase a cumplir y hacer cumplir lo establecido mediante la ordenanza y la propia ley de educacion. El cual se constituye en un trozo de papel ante los compromisos políticos. Hay que limitar las acciones de los ministros, el cual se constituyen por encima de la ley de educacion como pequeños dioses sin imagina que son como estrella fuga en el ministerio de educacion, el estado de velar que los ministros y los ministerios entienda que son ministro y no rey que los ministerios no son monarquía. Se debe crear un manual de procedimientos. para regular lo que mediera la gana.

Hemos visto las violacións continua de manera arbitraria del ártico 116 en su numeral (I) de la ley orgánica de educacion.

No es posible retroceder después de haber alcanzado condiciones, leyes que nos han permitido mejorar, avanzar. Dicha ley es el resultado tangible de cientos de forros, discusiones.

No es posible que practica del pasado sigan siendo acciones del presente.

No es posible que profesionales empobrecidos de conocimientos y competencias, sean los que cante en el corro del MINERD.

Para dar el salto a la autopista del desarrollo, indudablemente hay que construir estrategias que nos ayuden al mejoramiento, estas estrategias deben ser coherentes concretas y verticales, que sean capaz de producir resultados a corto y largo plazo, el cual implica  la ejecución  concreta y precisa de cada acción que la misma  se perpetue y se prolongue y cumpla su cometido de su propia acción .sin duda algunas el discurso las innumerables teoría por la excelencia de la educacion, es más grande que la practica propia, el cual hace posible el nacimiento todas las debilidades del sistema educativo dominicana la implementación, si esperar los resultado de lo ya, hace poquito a iniciado su ejecución, es decir implementación tras  implementación, sin embargo no es la vivencia en el sistema educativo dominicano entre involucrados en el hacer educativo: los docentes, los alumnos, los directivos, los padres de familia, la comunidad, los cuales tienen una función insustituible en el espacio educativo, el cual los problema cotidiano de la vida diarias hace que cada involucrado no vibre en armonía para el trabajo en conjunto   el problema se amplía al estipular el mejor momento que no puede ser otro que el presente, ahora bien cómo abordar el presente que nos permita descubrir las situaciones que se dan en el proceso enseñanza aprendizaje de los sujetos dentro de los centros escolares.

 

sábado, 21 de enero de 2023

Juan Pablo Duarte

 

Juan Pablo Duarte

(Santo Domingo, La Española, 1813 - Caracas, Venezuela, 1876) Libertador dominicano. Fundador de la sociedad La Trinitaria y principal ideólogo de la independencia, por dos veces vio Juan Pablo Duarte triunfar la causa por la que luchó toda su vida: en 1844, cuando el país logró la independencia de Haití, y en 1865, cuando, tras la anexión española, se restauró la República Dominicana.


Juan Pablo Duarte

En ninguna de ellas, sin embargo, accedió Duarte al poder, ni obtuvo más reconocimiento que el exilio y el olvido. Tras su fallecimiento, hubo que esperar ocho años antes de que fueran repatriados sus restos, y sólo entonces se le tributaron los honores que merecía un padre de la patria.

Biografía

Nacido en el seno de una familia española de origen humilde, a la edad de quince años fue enviado por sus padres a Inglaterra vía Nueva York para que completase sus estudios; desde allí pasó a Francia y posteriormente a España.

En Europa, convulsionada en aquellos tiempos por el romanticismo, el liberalismo, el nacionalismo y el socialismo utópico, se impregnó de los ambientes revolucionarios de la época. Juan Pablo Duarte fue testigo de los nuevos regímenes de libertades y derechos surgidos tras la Revolución francesa; mostró especial interés por los cambios producidos en Alemania y en Francia, pero sobre todo por los acontecimientos de España y las reformas que habían intentado introducir las Cortes de Cádiz. De su etapa en España se sabe que residió en Barcelona, donde es posible que estudiase derecho.

Fue entonces cuando comenzó a perfilarse su ideario político, en el cual el nacionalismo y el liberalismo se fundían sobre un fondo romántico: Juan Pablo Duarte entendió que el pueblo dominicano poseía una identidad propia y tenía derecho a la independencia política. Alcanzada ésta, y conforme al pensamiento liberal, la nación debía organizarse sobre la base del institucionalismo de la democracia representativa. En 1833 regresó a su país dispuesto a llevar a la práctica estas ideas.

La antigua isla de La Española, actualmente isla de Santo Domingo, había sido colonizada por los españoles, que, poco interesados en ella, cedieron a finales del siglo XVII la mitad occidental de la isla (el actual Haití) a los franceses. Los movimientos independentistas, iniciados con el siglo XIX, habían sufrido numerosos vaivenes. En 1821, cuando Duarte era todavía un niño, José Núñez de Cáceres proclamó la independencia de la mitad oriental de la isla (actual República Dominicana). Pero el nuevo estado fue ocupado y sometido un año después por Jean-Pierre Boyer, presidente de Haití, que había alcanzado la independencia de Francia muchos años antes.

La Trinitaria

A diferencia, pues, de otros libertadores, Juan Pablo Duarte no había de luchar contra una metrópoli europea para lograr la independencia de la antigua parte española de la isla, sino contra la dominación haitiana. Fue en el seno de la clase media urbana donde los planteamientos de Duarte encontraron mayor eco. Pero, por aquel entonces, casi toda la aristocracia y demás grupos dirigentes se hallaban conformes con el régimen haitiano, razón por la cual fue imposible obtener, en los primeros años, su cooperación.

A medida que iba ensanchándose el movimiento, Duarte comprendió que se hacía imprescindible crear una organización que, siguiendo el modelo de las sociedades europeas de los Carbonarios, asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades. Así surgió la sociedad La Trinitaria (1838), cuyo objeto era liberar al país del dominio de Haití. El lema de esta sociedad fue "Dios, Patria y Libertad". Luego surgió la sociedad La Filantrópica, que realizó una importante labor de propaganda mediante la representación de piezas teatrales.


Reunión de La Trinitaria

Entretanto, el presidente Jean-Pierre Boyer se había hecho enormemente impopular por la elevación de los impuestos, cuyo destino era un pago exigido por Francia para aceptar la independencia de Haití. En 1843 Juan Pablo Duarte apoyó la revolución que logró derrocar a Boyer. Pero el objetivo de Duarte era la independencia de la parte española de la isla, por lo que continuó su lucha tras la caída del presidente. Perseguido por el nuevo gobierno haitiano, el 2 de agosto de 1843 tuvo que exiliarse en Caracas.

La Primera República

Pese a ello, las ideas independentistas de Duarte habían calado y siguieron ganando adeptos, y el 27 de febrero de 1844 sus seguidores declararon la independencia del país. Bajo el liderazgo de Francisco del Rosario Sánchez, y tras capitular las guarniciones haitianas en la capital y otras ciudades, la causa independentista triunfó; los haitianos fueron expulsados a la antigua parte francesa de la isla y se configuraron las fronteras actuales entre Haití y la República Dominicana.

El 14 de marzo de 1844, Juan Pablo Duarte fue recibido por el nuevo gobierno provisional (la Junta Central Gubernativa) como un héroe nacional y nombrado general del ejército. El triunfo del movimiento independentista impulsó al nuevo presidente haitiano Charles Hérard (1843-1844) a invadir la recién creada República Dominicana con un ejército dividido en dos cuerpos, de los cuales uno penetró por el norte y otro por el sur. Correspondió a Pedro Santana enfrentarse a este último y lograr una resonante victoria en Azua, el 19 de marzo.


Juan Pablo Duarte

Así las cosas, la Junta Central Gubernativa ordenó a Duarte que se dirigiera a Baní, con una fuerza militar organizada por Pedro Alejandrino Pina, a fin de llegar a un acuerdo con Pedro Santana sobre la estrategia a seguir contra Haití. Al no ser posible este acuerdo, Duarte requirió de la Junta la necesaria autoridad para actuar por su cuenta. Pero la Junta estaba dominada por Tomás Bobadilla, representante junto con Santana del sector denominado colonialista, que consideraba inviable una república independiente y era partidario de someterse a una metrópoli europea.

La Junta respondió ordenando a Juan Pablo Duarte que regresara con sus tropas a la capital: el desacuerdo entre el sector colonialista conservador y el duartismo liberal e independentista se hizo evidente, y acabó con el triunfo del primero. Pedro Santana fue nombrado primer presidente de la República Dominicana (1844-1848) y eliminó la facción rival declarando traidores y enviando al destierro a Juan Pablo Duarte y a sus más significados seguidores, entre ellos Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Mella.

Del exilio a la Restauración

Tras un primer exilio en Hamburgo, Juan Pablo Duarte partió a la isla caribeña de Saint Thomas; luego siguió rumbo a Venezuela, país en el que estuvo doce años. Poco se sabe de la vida de Juan Pablo Duarte durante este período. Es muy probable que no tuviera noticias del decreto de amnistía que, en favor de él y de sus compañeros, había promulgado a principios de septiembre de 1848 el gobierno de Manuel Jimenes (1848-1849), sucesor de Santana.

Durante la Primera República, los haitianos intentaron en numerosas ocasiones recuperar el control sobre la parte dominicana de la isla, pero fueron derrotados una y otra vez. El poder político pasó al grupo conservador de hateros y ex funcionarios boyeristas afrancesados, gracias al control de la presidencia de la Junta Central Gubernativa por Tomás Bobadilla y del Ejército Libertador por el general Pedro Santana, quien gobernó dictatorialmente en varios períodos. La alternancia en el poder de Pedro Santana y Buenaventura Báez, hatero y cortador de madera del suroeste del país, más astuto y no menos anexionista que el primero, caracterizó esta etapa.

Pedro Santana ejerció otras dos veces la presidencia: entre 1853 y 1856 y entre 1858 y 1861. Al final de este último mandato, el presidente Santana decidió anexionar el país a España, poniendo fin a la Primera República Dominicana. Pretendía con ello acabar con la amenaza haitiana y perpetuase en el poder, pues aceptó a cambio el cargo de primer gobernador de la Provincia española de Santo Domingo.

Estalló entonces la llamada Guerra de Restauración (1863-1865) entre los partidarios de mantener la anexión a España y los independentistas, cuyo objetivo era restaurar la República y que tuvieron en Gregorio Luperón su más capacitado líder militar. Juan Pablo Duarte regresó a su patria el 25 de marzo de 1864 y fue encargado de recorrer América del Sur en busca de ayuda para la causa independentista.

En noviembre se hallaba ya en Venezuela, donde recibiría las noticias del triunfo del gobierno restaurador y del nacimiento de la Segunda República Dominicana. Pero, tras varios presidentes efímeros, el general José María Cabral se hizo cargo del nuevo gobierno, y Juan Pablo Duarte fue nuevamente condenado al ostracismo, esta vez por sus propios partidarios, que no supieron reconocer su aportación a la causa independentista. Enfermo de cuerpo y alma, su vida se fue apagando en su retiro forzoso de Caracas, donde falleció el 15 de julio de 1876

jueves, 19 de enero de 2023

La primera ocupación estadounidense de la República Dominicana 1916 y 1924.

 


La primera ocupación estadounidense de la República Dominicana se produjo entre 1916 y 1924. Fue una de las numerosas intervenciones en América Latina realizadas por las fuerzas militares estadounidenses. El 13 de mayo de 1916,5​ el contraalmirante William Banks Caperton obligó al secretario de Guerra de la República Dominicana Desiderio Arias, quien había ocupado el cargo durante el gobierno de Juan Isidro Jimenes Pereyra, a abandonar Santo Domingo bajo la amenaza de realizar un bombardeo naval a la ciudad.

El primer enfrentamiento importante se produjo el 27 de junio de 1916, en Las Trincheras, una posición defensiva utilizada durante mucho tiempo por los ejércitos revolucionarios. Los dominicanos lo imaginaban tan inexpugnable que lo llamaron "Verdún."6​ Los infantes de marina utilizaron artillería de campaña para bombardear las trincheras, ametralladoras colocadas detrás de las tropas para sofocar el fuego de los rifles de los rebeldes, y luego rápidos ataques de bayoneta para expulsar a los rebeldes de las trincheras.7​ Un enfrentamiento mayor ocurrió el 3 de julio, en La Barranquita, cuando 80 dominicanos cavaron trincheras en dos colinas que bloqueaban el paso a Santiago y mantuvieron el fuego de un solo tiro contra las armas automáticas de los marines antes de que los marines los expulsaran.6​ En noviembre, Estados Unidos impuso un gobierno militar al mando del contralmirante Harry Shepard Knapp.

Campillo Pérez, el gobernador de una provincia del sureste, se negó a aceptar la situación y organizó una revuelta con unos cientos de nacionalistas. Los infantes de marina estadounidenses capturaron su fortaleza, pero no antes de que él hubiera dirigido una fuerza de 200 efectivos al interior de la isla para comenzar una guerra de guerrillas. Cuando se retiraron las fuerzas estadounidenses en 1924, 144 infantes de marina habían muerto en acción.8​ Los dominicanos sufrieron 950 bajas entre muertos y heridos.


res días después de que Desiderio Arias abandonara el país, un contingente del Cuerpo de Marines de Estados Unidos desembarcó y en dos meses tomó el control de la nación imponiendo en noviembre de 1916 un gobierno militar bajo el mando del contraalmirante Harry Shepard Knapp.

Los marines impusieron el «orden» en la mayor parte de la república, con excepción de la región oriental. A consecuencia de la ocupación, el presupuesto del país se equilibró, disminuyó la deuda externa y se retomó el crecimiento económico. La fuerza de ocupación propició la realización de importantes proyectos de infraestructura como la creación de nuevas carreteras que unieron todas las regiones del país por primera vez en la historia. También se creó la Guardia Nacional, una organización militar profesional que sustituyó a las fuerzas partidistas de carácter caudillista que habían librado una lucha interminable por el poder.10

La mayoría de los dominicanos, sin embargo, se resintió por la pérdida de su soberanía a manos de los extranjeros. El país quedó en manos del Departamento de Marina estadounidense.11​ Un movimiento guerrillero conocido como los "gavilleros" contó con el apoyo de la población en las provincias orientales de El Seibo y San Pedro de Macorís. Estos insurgentes, sobre la base de su mejor conocimiento del terreno local, lucharon contra la ocupación de Estados Unidos desde 1917 hasta 1921.10​ No obstante, las fuerzas estadounidenses mantuvieron el orden durante este período de insurrección10​ hasta que en 1921, los gavilleros fueron definitivamente superados por la supremacía aérea de los ocupantes y los métodos de contrainsurgencia y acoso constante aplicados por los militares estadounidenses.5​ Unas 1000 personas, incluidos 140 marines estadounidenses, murieron durante el conflicto.12


domingo, 28 de noviembre de 2021

Eduardo Alberto Then, contra viento y marea

   Por JUAN TOMÁS OLIVERO

 De que la que la metió la metió. El día anterior, 25 de noviembre, día de la no violencia de género, los medios y la comunidad policial fueron testigos de un emotivo acto de reconocimiento a la mujer policía y la mujer dominicana encabezado por el General Then.

El contenido de sus palabras en ese acto fueron de manera sintética los mismos juicios y palabras que expresó en su rectificación y disculpa ante el país y, más que disculpa, su pedido de indulgencia a todas las madres de solteras por haber equivocado su pensamiento y metido la pata con juicios que ni a él ni nadie se les pueden permitir.

Decía el director policial en el acto referido entre otras valoraciones positivas:

“la mujer policía y la mujer dominicana es una mujer abnegada y sacrificada   que sortea su vida entre la educación de sus hijos y el cumplimiento de su deber, casi siempre sola, siendo padre y madre” (explana del palacio de la policía (25-11-2021 9:00am.).

Me sumo al editorial de acento, en el  que de manera sabia y justa destaca la nobleza y humildad del director de la policía al pedir perdón y disculpas antes de las 24 horas de haber cometido la barrabasada de expresar  lo dijo sobre  las madres solteras.

El yerro del general Then dio la oportunidad a sus enemigos dentro y fuera de la policía, como también, a los que dentro de la institución  se sorprendieron con su designación y,  que en esa olla de grillo, llamada policía nacional, se resisten a reformas  y a la eliminación de los poderes que manejan en la misma, como si ésta fuera una empresas más del crimen  organizado.

La columna de este domingo pensaba dedicarla al tema que trajo una especie de conmoción en el proceso de aprobación del Código Penal. Estamos horrorizados con los medios burros del Congreso, que incluyeron una Jurisdicción Penal Militar y Policial en el nuevo Código Penal; pero, lo más grave, no estamos estupefactos con los burros enteros de la constituyente que inteligentemente lo establecieron en la Constitución del 2010 en sus artículos 254 y 257 sobre la Jurisdicción Penal y régimen disciplinario de ambas instituciones que paso citar:

La comisión de reforma policial debe observar y el Presidente de la República entender que los directores de policía que nombra carecen de la capacidad funcional autónoma para tomar decisiones que les permita articular una gestión leal y eficiente, que le sea de garantías de éxito para la función en que han sido colocados, en razón de que están mediados por orden de autoridad que reside en el ministro de lo Interior. Si mañana, por ejemplo, el director de la policía quisiera cambiar al incumbente del DICRIM, no lo puede hacer porque es potestad del ministro. ¿Y así, quién puede?