lunes, 5 de enero de 2026
El NUEVO FENIX EN LA FROTERA IMPERIAL
martes, 1 de julio de 2025
UN AÑO MENOS
lunes, 28 de abril de 2025
RD debatió relación pollos y gays
La alarma provocada en Bolivia por las declaraciones del presidente de esa nación, Evo Morales, en torno a que el consumo de pollos de granja podría inducir a la homosexualidad y la calvicie, fue tema de debates en República Dominicana hace 34 años, cuando el diputado reformista por Santiago, Andrés Mendoza Pepín, hizo una advertencia similar.
El 13 de septiembre de 1976 el diputado Mendoza Pepín dijo en el hemiciclo que el uso de hormonas femeninas en la alimentación de los pollos estaba provocando un aumento de la homosexualidad entre los hombres.
Esta declaración provocó un revuelo de tal magnitud que el consumo de pollo se cayó de manera estrepitosa, amenazando con la quiebra de la industria avícola.
El debate sobre el tema llegó a niveles que motivó que el entonces líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), profesor Juan Bosch, dirigiera un discurso a la nación para referirse al tema.
La historia nos enseña que hace tres mil años la homosexualidad cundía en Grecia, y en esa época no se criaban pollos ni se engordaban dijo Bosch.
Advirtió no creer en esa mentira. Cómanse su pollo y su huevo con toda confianza mientras no se los pongan por las nubes, porque si se los encarecen les harán daño de verdad; el daño que se les hace siempre a los pobres, que es explotarlos sin misericordia. Cómanse su pollo y su huevo sin miedo, dijo Bosch al país a través de una cadena de radio.
A pesar de la polémica desatada, el legislador reformista insistió y un mes después sometió un proyecto de ley a la Cámara de Diputados para prohibir el uso de hormonas femeninas en las granjas de pollos.
La polémica y la poca demanda de carne de pollo redujo la producción de las granjas de 7 millones de libras mensuales a sólo un 1 millón 400 mil libras.
Cuando Mendoza Pepín presentó el proyecto, el también diputado reformista Juan Esteban Olivero Féliz lo rechazó y argumentó: este proyecto debe morir inmediatamente por estar causando graves problemas económicos.
Los funcionarios agropecuarios usaron los medios de comunicación para evitar la quiebra del sector avícola. También algunos periódicos editorializaron a favor del consumo de carne de pollo.
La polémica terminó el 20 de octubre de 1976 cuando la Cámara de Diputados rechazó por abrumadora mayoría el proyecto de Mendoza Pepín, y para las navidades de ese año el consumo se había incrementado en un 60%.
En la actualidad el país produce 135 millones al año de unidades de pollo, mientras el consumo por persona es de 88 libras.
domingo, 19 de marzo de 2023
No es fácil pensar la realidad que vivimos los docentes.
No es fácil pensar en la realidad donde nos desenvolvemos y vivimos los
docentes de manera cotidiana, que es, el sistema educativo dominicano. Creo que
es prudente y oportuno dar un vistazo, Pues es necesario repensar las acciones que se desarrollan desde el MINERD en un tiempo y espacio determinado, donde las
actividades que se implementa son de
manera continua y prolongada e infinita, dejando los maestros
asombrados, atónitos y bocas abiertas al observar y vivir como queda de
lado la verdadera realidad del sistema educativo dominicano, todos esto pasa
ante la mirada indiferente , el cual viene a convertirse en algo más complejo, cuando
volvemos la mirada hacia la realidad que
viven los docentes en los centros
educativo se vuelve escurridiza y oscura,
Para avanzar y superar hay que aferrase a cumplir y hacer cumplir lo
establecido mediante la ordenanza y la propia ley de educacion. El cual se
constituye en un trozo de papel ante los compromisos políticos. Hay que limitar
las acciones de los ministros, el cual se constituyen por encima de la ley de
educacion como pequeños dioses sin imagina que son como estrella fuga en el
ministerio de educacion, el estado de velar que los ministros y los ministerios
entienda que son ministro y no rey que los ministerios no son monarquía. Se
debe crear un manual de procedimientos. para regular lo que mediera la gana.
Hemos visto las violacións continua de manera arbitraria del ártico 116
en su numeral (I) de la ley orgánica de educacion.
No es posible retroceder después de haber alcanzado condiciones, leyes
que nos han permitido mejorar, avanzar. Dicha ley es el resultado tangible de
cientos de forros, discusiones.
No es posible que practica del pasado sigan siendo acciones del presente.
No es posible que profesionales empobrecidos de conocimientos y
competencias, sean los que cante en el corro del MINERD.
Para dar el salto a la autopista del desarrollo, indudablemente hay que
construir estrategias que nos ayuden al mejoramiento,
estas estrategias deben ser coherentes concretas y verticales, que sean capaz
de producir resultados a corto y largo plazo, el cual implica la ejecución concreta y precisa de cada acción que la misma
se perpetue y se prolongue y cumpla su
cometido de su propia acción .sin duda algunas el discurso las innumerables
teoría por la excelencia de la educacion, es más grande que la practica propia,
el cual hace posible el nacimiento todas las debilidades del sistema educativo dominicana
la implementación, si esperar los resultado de lo ya, hace poquito a iniciado
su ejecución, es decir implementación tras implementación, sin embargo no es la vivencia
en el sistema educativo dominicano entre involucrados
en el hacer educativo: los docentes, los alumnos, los directivos, los padres de
familia, la comunidad, los cuales tienen una función insustituible en el espacio
educativo, el cual los problema cotidiano de la vida diarias hace que cada involucrado
no vibre en armonía para el trabajo en conjunto el
problema se amplía al estipular el mejor momento que no puede ser otro que el
presente, ahora bien cómo abordar el presente que nos permita descubrir las
situaciones que se dan en el proceso enseñanza aprendizaje de los sujetos dentro de los centros escolares.
sábado, 21 de enero de 2023
Juan Pablo Duarte
Juan Pablo Duarte
(Santo Domingo, La Española, 1813 - Caracas, Venezuela, 1876) Libertador dominicano. Fundador de la sociedad La Trinitaria y principal ideólogo de la independencia, por dos veces vio Juan Pablo Duarte triunfar la causa por la que luchó toda su vida: en 1844, cuando el país logró la independencia de Haití, y en 1865, cuando, tras la anexión española, se restauró la República Dominicana.

Juan Pablo Duarte
En ninguna de ellas, sin embargo, accedió Duarte al poder, ni obtuvo más reconocimiento que el exilio y el olvido. Tras su fallecimiento, hubo que esperar ocho años antes de que fueran repatriados sus restos, y sólo entonces se le tributaron los honores que merecía un padre de la patria.
Biografía
Nacido en el seno de una familia española de origen humilde, a la edad de quince años fue enviado por sus padres a Inglaterra vía Nueva York para que completase sus estudios; desde allí pasó a Francia y posteriormente a España.
En Europa, convulsionada en aquellos tiempos por el romanticismo, el liberalismo, el nacionalismo y el socialismo utópico, se impregnó de los ambientes revolucionarios de la época. Juan Pablo Duarte fue testigo de los nuevos regímenes de libertades y derechos surgidos tras la Revolución francesa; mostró especial interés por los cambios producidos en Alemania y en Francia, pero sobre todo por los acontecimientos de España y las reformas que habían intentado introducir las Cortes de Cádiz. De su etapa en España se sabe que residió en Barcelona, donde es posible que estudiase derecho.
Fue entonces cuando comenzó a perfilarse su ideario político, en el cual el nacionalismo y el liberalismo se fundían sobre un fondo romántico: Juan Pablo Duarte entendió que el pueblo dominicano poseía una identidad propia y tenía derecho a la independencia política. Alcanzada ésta, y conforme al pensamiento liberal, la nación debía organizarse sobre la base del institucionalismo de la democracia representativa. En 1833 regresó a su país dispuesto a llevar a la práctica estas ideas.
La antigua isla de La Española, actualmente isla de Santo Domingo, había sido colonizada por los españoles, que, poco interesados en ella, cedieron a finales del siglo XVII la mitad occidental de la isla (el actual Haití) a los franceses. Los movimientos independentistas, iniciados con el siglo XIX, habían sufrido numerosos vaivenes. En 1821, cuando Duarte era todavía un niño, José Núñez de Cáceres proclamó la independencia de la mitad oriental de la isla (actual República Dominicana). Pero el nuevo estado fue ocupado y sometido un año después por Jean-Pierre Boyer, presidente de Haití, que había alcanzado la independencia de Francia muchos años antes.
La Trinitaria
A diferencia, pues, de otros libertadores, Juan Pablo Duarte no había de luchar contra una metrópoli europea para lograr la independencia de la antigua parte española de la isla, sino contra la dominación haitiana. Fue en el seno de la clase media urbana donde los planteamientos de Duarte encontraron mayor eco. Pero, por aquel entonces, casi toda la aristocracia y demás grupos dirigentes se hallaban conformes con el régimen haitiano, razón por la cual fue imposible obtener, en los primeros años, su cooperación.
A medida que iba ensanchándose el movimiento, Duarte comprendió que se hacía imprescindible crear una organización que, siguiendo el modelo de las sociedades europeas de los Carbonarios, asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades. Así surgió la sociedad La Trinitaria (1838), cuyo objeto era liberar al país del dominio de Haití. El lema de esta sociedad fue "Dios, Patria y Libertad". Luego surgió la sociedad La Filantrópica, que realizó una importante labor de propaganda mediante la representación de piezas teatrales.

Reunión de La Trinitaria
Entretanto, el presidente Jean-Pierre Boyer se había hecho enormemente impopular por la elevación de los impuestos, cuyo destino era un pago exigido por Francia para aceptar la independencia de Haití. En 1843 Juan Pablo Duarte apoyó la revolución que logró derrocar a Boyer. Pero el objetivo de Duarte era la independencia de la parte española de la isla, por lo que continuó su lucha tras la caída del presidente. Perseguido por el nuevo gobierno haitiano, el 2 de agosto de 1843 tuvo que exiliarse en Caracas.
La Primera República
Pese a ello, las ideas independentistas de Duarte habían calado y siguieron ganando adeptos, y el 27 de febrero de 1844 sus seguidores declararon la independencia del país. Bajo el liderazgo de Francisco del Rosario Sánchez, y tras capitular las guarniciones haitianas en la capital y otras ciudades, la causa independentista triunfó; los haitianos fueron expulsados a la antigua parte francesa de la isla y se configuraron las fronteras actuales entre Haití y la República Dominicana.
El 14 de marzo de 1844, Juan Pablo Duarte fue recibido por el nuevo gobierno provisional (la Junta Central Gubernativa) como un héroe nacional y nombrado general del ejército. El triunfo del movimiento independentista impulsó al nuevo presidente haitiano Charles Hérard (1843-1844) a invadir la recién creada República Dominicana con un ejército dividido en dos cuerpos, de los cuales uno penetró por el norte y otro por el sur. Correspondió a Pedro Santana enfrentarse a este último y lograr una resonante victoria en Azua, el 19 de marzo.

Juan Pablo Duarte
Así las cosas, la Junta Central Gubernativa ordenó a Duarte que se dirigiera a Baní, con una fuerza militar organizada por Pedro Alejandrino Pina, a fin de llegar a un acuerdo con Pedro Santana sobre la estrategia a seguir contra Haití. Al no ser posible este acuerdo, Duarte requirió de la Junta la necesaria autoridad para actuar por su cuenta. Pero la Junta estaba dominada por Tomás Bobadilla, representante junto con Santana del sector denominado colonialista, que consideraba inviable una república independiente y era partidario de someterse a una metrópoli europea.
La Junta respondió ordenando a Juan Pablo Duarte que regresara con sus tropas a la capital: el desacuerdo entre el sector colonialista conservador y el duartismo liberal e independentista se hizo evidente, y acabó con el triunfo del primero. Pedro Santana fue nombrado primer presidente de la República Dominicana (1844-1848) y eliminó la facción rival declarando traidores y enviando al destierro a Juan Pablo Duarte y a sus más significados seguidores, entre ellos Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Mella.
Del exilio a la Restauración
Tras un primer exilio en Hamburgo, Juan Pablo Duarte partió a la isla caribeña de Saint Thomas; luego siguió rumbo a Venezuela, país en el que estuvo doce años. Poco se sabe de la vida de Juan Pablo Duarte durante este período. Es muy probable que no tuviera noticias del decreto de amnistía que, en favor de él y de sus compañeros, había promulgado a principios de septiembre de 1848 el gobierno de Manuel Jimenes (1848-1849), sucesor de Santana.
Durante la Primera República, los haitianos intentaron en numerosas ocasiones recuperar el control sobre la parte dominicana de la isla, pero fueron derrotados una y otra vez. El poder político pasó al grupo conservador de hateros y ex funcionarios boyeristas afrancesados, gracias al control de la presidencia de la Junta Central Gubernativa por Tomás Bobadilla y del Ejército Libertador por el general Pedro Santana, quien gobernó dictatorialmente en varios períodos. La alternancia en el poder de Pedro Santana y Buenaventura Báez, hatero y cortador de madera del suroeste del país, más astuto y no menos anexionista que el primero, caracterizó esta etapa.
Pedro Santana ejerció otras dos veces la presidencia: entre 1853 y 1856 y entre 1858 y 1861. Al final de este último mandato, el presidente Santana decidió anexionar el país a España, poniendo fin a la Primera República Dominicana. Pretendía con ello acabar con la amenaza haitiana y perpetuase en el poder, pues aceptó a cambio el cargo de primer gobernador de la Provincia española de Santo Domingo.
Estalló entonces la llamada Guerra de Restauración (1863-1865) entre los partidarios de mantener la anexión a España y los independentistas, cuyo objetivo era restaurar la República y que tuvieron en Gregorio Luperón su más capacitado líder militar. Juan Pablo Duarte regresó a su patria el 25 de marzo de 1864 y fue encargado de recorrer América del Sur en busca de ayuda para la causa independentista.
En noviembre se hallaba ya en Venezuela, donde recibiría las noticias del triunfo del gobierno restaurador y del nacimiento de la Segunda República Dominicana. Pero, tras varios presidentes efímeros, el general José María Cabral se hizo cargo del nuevo gobierno, y Juan Pablo Duarte fue nuevamente condenado al ostracismo, esta vez por sus propios partidarios, que no supieron reconocer su aportación a la causa independentista. Enfermo de cuerpo y alma, su vida se fue apagando en su retiro forzoso de Caracas, donde falleció el 15 de julio de 1876
jueves, 19 de enero de 2023
La primera ocupación estadounidense de la República Dominicana 1916 y 1924.
La primera ocupación estadounidense de la República Dominicana se produjo entre 1916 y 1924. Fue una de las numerosas intervenciones en América Latina realizadas por las fuerzas militares estadounidenses. El 13 de mayo de 1916,5 el contraalmirante William Banks Caperton obligó al secretario de Guerra de la República Dominicana Desiderio Arias, quien había ocupado el cargo durante el gobierno de Juan Isidro Jimenes Pereyra, a abandonar Santo Domingo bajo la amenaza de realizar un bombardeo naval a la ciudad.
El primer enfrentamiento importante se produjo el 27 de junio de 1916, en Las Trincheras, una posición defensiva utilizada durante mucho tiempo por los ejércitos revolucionarios. Los dominicanos lo imaginaban tan inexpugnable que lo llamaron "Verdún."6 Los infantes de marina utilizaron artillería de campaña para bombardear las trincheras, ametralladoras colocadas detrás de las tropas para sofocar el fuego de los rifles de los rebeldes, y luego rápidos ataques de bayoneta para expulsar a los rebeldes de las trincheras.7 Un enfrentamiento mayor ocurrió el 3 de julio, en La Barranquita, cuando 80 dominicanos cavaron trincheras en dos colinas que bloqueaban el paso a Santiago y mantuvieron el fuego de un solo tiro contra las armas automáticas de los marines antes de que los marines los expulsaran.6 En noviembre, Estados Unidos impuso un gobierno militar al mando del contralmirante Harry Shepard Knapp.
Campillo Pérez, el gobernador de una provincia del sureste, se negó a aceptar la situación y organizó una revuelta con unos cientos de nacionalistas. Los infantes de marina estadounidenses capturaron su fortaleza, pero no antes de que él hubiera dirigido una fuerza de 200 efectivos al interior de la isla para comenzar una guerra de guerrillas. Cuando se retiraron las fuerzas estadounidenses en 1924, 144 infantes de marina habían muerto en acción.8 Los dominicanos sufrieron 950 bajas entre muertos y heridos.
res días después de que Desiderio Arias abandonara el país, un contingente del Cuerpo de Marines de Estados Unidos desembarcó y en dos meses tomó el control de la nación imponiendo en noviembre de 1916 un gobierno militar bajo el mando del contraalmirante Harry Shepard Knapp.
Los marines impusieron el «orden» en la mayor parte de la república, con excepción de la región oriental. A consecuencia de la ocupación, el presupuesto del país se equilibró, disminuyó la deuda externa y se retomó el crecimiento económico. La fuerza de ocupación propició la realización de importantes proyectos de infraestructura como la creación de nuevas carreteras que unieron todas las regiones del país por primera vez en la historia. También se creó la Guardia Nacional, una organización militar profesional que sustituyó a las fuerzas partidistas de carácter caudillista que habían librado una lucha interminable por el poder.10
La mayoría de los dominicanos, sin embargo, se resintió por la pérdida de su soberanía a manos de los extranjeros. El país quedó en manos del Departamento de Marina estadounidense.11 Un movimiento guerrillero conocido como los "gavilleros" contó con el apoyo de la población en las provincias orientales de El Seibo y San Pedro de Macorís. Estos insurgentes, sobre la base de su mejor conocimiento del terreno local, lucharon contra la ocupación de Estados Unidos desde 1917 hasta 1921.10 No obstante, las fuerzas estadounidenses mantuvieron el orden durante este período de insurrección10 hasta que en 1921, los gavilleros fueron definitivamente superados por la supremacía aérea de los ocupantes y los métodos de contrainsurgencia y acoso constante aplicados por los militares estadounidenses.5 Unas 1000 personas, incluidos 140 marines estadounidenses, murieron durante el conflicto.12
domingo, 28 de noviembre de 2021
Eduardo Alberto Then, contra viento y marea
De que la que la metió la metió. El día anterior, 25 de noviembre, día de la no violencia de género, los medios y la comunidad policial fueron testigos de un emotivo acto de reconocimiento a la mujer policía y la mujer dominicana encabezado por el General Then.
El contenido de sus palabras en ese acto fueron de manera sintética los mismos juicios y palabras que expresó en su rectificación y disculpa ante el país y, más que disculpa, su pedido de indulgencia a todas las madres de solteras por haber equivocado su pensamiento y metido la pata con juicios que ni a él ni nadie se les pueden permitir.
Decía el director policial en el acto referido entre otras valoraciones positivas:
“la mujer policía y la mujer dominicana es una mujer abnegada y sacrificada que sortea su vida entre la educación de sus hijos y el cumplimiento de su deber, casi siempre sola, siendo padre y madre” (explana del palacio de la policía (25-11-2021 9:00am.).
Me sumo al editorial de acento, en el que de manera sabia y justa destaca la nobleza y humildad del director de la policía al pedir perdón y disculpas antes de las 24 horas de haber cometido la barrabasada de expresar lo dijo sobre las madres solteras.
El yerro del general Then dio la oportunidad a sus enemigos dentro y fuera de la policía, como también, a los que dentro de la institución se sorprendieron con su designación y, que en esa olla de grillo, llamada policía nacional, se resisten a reformas y a la eliminación de los poderes que manejan en la misma, como si ésta fuera una empresas más del crimen organizado.
La columna de este domingo pensaba dedicarla al tema que trajo una especie de conmoción en el proceso de aprobación del Código Penal. Estamos horrorizados con los medios burros del Congreso, que incluyeron una Jurisdicción Penal Militar y Policial en el nuevo Código Penal; pero, lo más grave, no estamos estupefactos con los burros enteros de la constituyente que inteligentemente lo establecieron en la Constitución del 2010 en sus artículos 254 y 257 sobre la Jurisdicción Penal y régimen disciplinario de ambas instituciones que paso citar:
La comisión de reforma policial debe observar y el Presidente de la República entender que los directores de policía que nombra carecen de la capacidad funcional autónoma para tomar decisiones que les permita articular una gestión leal y eficiente, que le sea de garantías de éxito para la función en que han sido colocados, en razón de que están mediados por orden de autoridad que reside en el ministro de lo Interior. Si mañana, por ejemplo, el director de la policía quisiera cambiar al incumbente del DICRIM, no lo puede hacer porque es potestad del ministro. ¿Y así, quién puede?
