por: Juan Tomás Olivero
El pasado viernes 22 del mes de agosto, un contingente de más de 70 abusadores conformados por policías de todos los rangos, entre ellos varios coroneles y un fiscal, armados hasta los dientes, varios vehículos de trasporte militar y policial, acordonaron la vivienda y realizaron un allanamiento, pasando como hordas bárbaras por encima de la Constitución de la República y las leyes, que garantizan un Estado Derecho, Seguridad Jurídica de la familia y de su la vivienda y, libertad personal.
Estos individuos con alma salvaje y despiadada se presentaron a la casa de mi madre una señora de 87 años (anciana) que comparte con un adolescente 12 años, un joven de 18 años y una mujer de 48 años y 120 libras, a buscar esta última presa, por una deuda. La secuestraron y la llevaron sin respetar su dignidad como persona y mujer en la guagua del DICAN a la fiscalía, y allí, retenida y en calidad de arresto, se entera de que el asunto es por estafa y que en la próximas horas se le conocerá medida de coerción.


